ANSIEDAD, cómo identificarla y tipos: fobia, pánico, agorafobia (+video)


Junto con la depresión, los trastornos ansiosos son los problemas de salud mental más frecuentes, caracterizándose por un miedo desproporcionado e intenso de tipo anticipatorio que deteriora de manera significativa la vida de las personas.

En el siguiente artículo describiré a la ansiedad, explicando su relación con el miedo y el estrés, para luego detallar su mecanismo de acción. Diferenciaré la ansiedad normal de la ansiedad patológica, señalando de modo breve los siguientes trastornos de ansiedad:
- Trastorno de ansiedad por separación
- Mutismo selectivo
- Fobia
- Ansiedad social - Fobia social
- Trastorno de pánico
- Agorafobia
- Trastorno de ansiedad generalizada


*Este tema está en versión video y versión texto*



Comprendiendo a la ansiedad y su relación con el miedo y el estrés
La ansiedad es una respuesta anticipatoria ante una amenaza futura, compuesta por elementos mentales y físicos.
A nivel mental se compone por el “miedo”, que es una respuesta emocional ante una amenaza real o imaginaria que nos impulsa a actuar con vigilancia, cautela o evitación para protegernos del peligro.
A nivel físico se compone de “estrés”, entendido como una respuesta del organismo que por medio de la generación de cortisol y adrenalina nos prepara para huir o luchar.

Mecanismo de acción de la ansiedad
Ante la percepción de peligro, el tener miedo hace que nuestro cerebro entre en estado de alerta, permitiéndonos estar atentos, vigilantes y cautelosos. A este miedo se suma una activación fisiológica (estrés) que permite aumentar la energía disponible. A nivel hormonal se libera cortisol, que aumenta la disponibilidad de glucosa en sangre, además de adrenalina que permite ocupar la energía liberada por el cortisol. Esta energía liberada aumenta el ritmo cardiaco y respiratorio, además de la temperatura corporal, por lo que es normal sudar como forma de regulación. Entonces la sangre se concentra en las extremidades y los músculos se tensan, preparándonos para atacar o huir, disminuye la actividad gástrica y la respiración se agita aumentando la oxigenación. De este modo el cuerpo completo se prepara y va en nuestra ayuda para enfrentar el desafío.

Estrés crónico
Hay situaciones altamente estresantes, como la sobrecarga laboral o doméstica, el ser víctima de bullying, el estrés académico, el diagnóstico de alguna enfermedad grave, entre otros, que pueden generar estrés crónico. El aumento transitorio del cortisol y la adrenalina como parte de las funciones corporales o ante alguna situación difícil es normal y funcional, sin embargo la mantención de rangos elevados de estas hormonas por largos periodos de tiempo y de manera sostenida, además de aumentar el riesgo de desarrollar algún trastorno mental, puede derivar en problemas gástricos, fatiga, déficit inmunitario, disfunción eréctil, trastornos menstruales, retención de grasa y propiciar el desarrollo de enfermedades cardiacas.

Ansiedad normal v/s Ansiedad patológica
La ansiedad normal es una respuesta transitoria y adaptativa ante una situación peligrosa o desafiante real, que nos insta a permanecer atentos y cautelosos, al tiempo que activa nuestro organismo para disponer de la energía suficiente para enfrentar el desafío. Por lo tanto es proporcional y coherente con la realidad, esencial para la resolución de problemas y la sobrevivencia ante situaciones de peligro.

La ansiedad patológica presente en los trastornos ansiosos, incluye un miedo excesivo y persistente que se extiende por más de 6 meses, donde se sobreestima el peligro, generándose respuestas desproporcionadas.
Los distintos trastornos de ansiedad tienen este miedo excesivo y desproporcionado a la base, pero se diferencian en aquello que genera ansiedad, así como en las emociones, pensamientos y comportamientos que surgen.
Estos trastornos pueden afectar a niños y adultos, siendo frecuente que un trastorno ansioso no tratado en la infancia persista en la adultez.
Según la OMS el 4.4% de la población general padece algún trastorno ansioso, siendo más frecuente en mujeres, con dos mujeres por cada hombre (relación 2 a 1). En Chile, los datos del Ministerio de Salud del 2018 señalan que el 16% de la población chilena padece algún trastorno de ansiedad.

Trastornos de ansiedad
A continuación señalaré de modo breve los trastornos de ansiedad que se señalan tanto en el DSM-V como en el CIE-11, que corresponden a las clasificaciones oficiales utilizadas a nivel médico y legal a nivel mundial.
Estas descripciones son orientativas y no reemplazan el diagnóstico psicológico. Si se identifica con varios síntomas, es importante pedir ayuda profesional.
(DSM-V o Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría, edición 5 y CIE-11 o Clasificación internacional de enfermedades de la Organización Mundial de la Salud, edición 11).

1. Trastorno de ansiedad por separación
Las personas presentan un miedo excesivo e inapropiado a separarse de un lugar (hogar, trabajo, escuela) o de una persona por la que se siente apego (padres, pareja). Es más común en niños pero también puede ocurrir en adultos.

Los principales síntomas son los siguientes:
- Inmenso malestar al preveer o vivir la separación de la persona o lugar de apego.
- Preocupación excesiva por la pérdida de la persona por la que se siente apego, ya sea por alguna calamidad, enfermedad, muerte o secuestro.
- Resistencia a salir de casa, escuela o trabajo.
- Presencia de síntomas físicos ante la separación, como problemas gástricos y dolor de cabeza.
- La ansiedad de separación suele ir acompañada de pesadillas, apatía, tristeza, retraimiento y dificultades para concentrarse.

2. Mutismo selectivo
Fracaso al hablar en situaciones sociales especificas, aún cuando si se habla en otros contextos. Esto interfiere los logros educativos o laborales.
En un trastorno poco común, más frecuente en niños que en adultos. Suele ir acompañado de timidez, ansiedad social y aislamiento.

3. Fobia
Miedo intenso y desproporcionado por un objeto o situación (volar, altura, animales, inyecciones, ver sangre, ascensores, tormentas, dentista, etc.). Ante la situación u objeto la persona evita o se resiste, generándose deterioros en el funcionamiento personal, social, laboral y educacional, disminuyendo la calidad de vida sobre todo en casos donde hay una mayor probabilidad de encuentro con el estímulo fóbico.
A veces la fobia se origina tras vivir un efecto traumático, por ejemplo un niño que es mordido por un perro, quedarse varias horas atrapado en un ascensor, presenciar ya sea de manera directa o por televisión un accidente o una tragedia; sin embargo en muchos casos se desconoce el origen.

4. Ansiedad social - Fobia social
Miedo intenso ante situaciones sociales donde la persona esta expuesta al posible examen de otros, como conversar, reunirse, ser observado comiendo, estar delante de otros, hablar en público, etc.
La persona teme actuar de cierta manera o de mostrar síntomas de ansiedad que puedan provocar que los demás lo valoren de manera negativa, con miedo a que lo humillen o avergüencen y miedo a que lo ofendan o rechacen. Evita las situaciones sociales y presenta un miedo desproporcionado e intenso cuando ocurren las situaciones que teme.
Temen manifestar frente a otros síntomas como rubor, temblores, sudoración, trabarse con las palabras, no poder mantener la mirada, etc.
Es un trastorno que produce gran malestar, siendo muy incapacitante a nivel escolar y laboral.
Las personas con este trastorno pueden hablar de manera inadecuada sin adaptarse al contexto o al contrario, mostrarse sumisos, siendo tímidos y retraídos, con rigidez corporal y poca disposición para hablar de sí mismos. Si no se trata en edades tempranas, las personas pueden tomar decisiones vitales en base a este trastorno, optando por trabajos con bajo contacto interpersonal, además de casos de mujeres que desearían trabajar fuera de casa, pero que por miedo optan por ser dueñas de casa.

4.1. Ansiedad social de actuación

Estas personas en general no temen ni evitan las situaciones sociales, excepto en situaciones en las que se debe hablar o actuar en publico, como es el caso de una entrevista de trabajo, hablar frente a gente, dar una conferencia, ser testigo en un tribunal, entre otros.

5. Trastorno de pánico
Un ataque de pánico aislado derivado de una situación altamente estresante (como presenciar un accidente, el ser notificado de una noticia devastadora, etc.) no es una enfermedad o trastorno, ya que es perfectamente normal que una persona se pueda desbordar emocionalmente ante una situación grave o altamente estresante. Cuando estos ataques se vuelven frecuentes e imprevisibles, e incluyen temor a próximos ataques junto a conductas de evitación, hablamos de un trastorno de pánico.

Un trastorno de pánico es definido como ataques de pánico imprevistos y recurrentes (más de un ataque durante un periodo de tiempo), consistentes en una oleada de miedo y malestar intenso que alcanzan su máximo en pocos minutos, que incluye al menos 4 de los siguientes síntomas:
1. Palpitaciones, sensación de que el corazón golpea en el pecho o aceleración de la frecuencia cardíaca.
2. Sudoración.
3. Temblores.
4. Sensación de dificultad para respirar.
5. Sensación de ahogo.
6. Dolor o molestias en el tórax.
7. Náuseas o malestar gástrico.
8. Sensación de mareo, inestabilidad, aturdimiento o desmayo.
9. Escalofríos o sensación de calor (bochornos).
10. Parestesias (sensación de entumecimiento, ardor, hormigueo o adormecimiento).
11. Desrealización (sensación de que el mundo externo es irreal, extraño y nebuloso) o despersonalización (sensación de separarse de uno mismo o de estar desconectado del cuerpo, los pensamientos o emociones).
12. Miedo a perder el control o a "volverse loco".
13. Miedo a morir o a estar desarrollando una enfermedad grave.

Al menos a uno de los ataques le ha seguido uno o dos de los siguientes síntomas:
1. Preocupación continua acerca de otros ataques de pánico o de sus consecuencias (miedo a perder el control, a tener un ataque al corazón, a "perder la razón").
2. Un cambio significativo en la conducta en relación a los ataques, por ejemplo comportamientos destinados a evitar los ataques de pánico, como el evitar hacer ejercicio, ir a lugares desconocidos o exponerse a situaciones nuevas.

Los ataques de pánico pueden aparecer en la noche (ataque de pánico nocturno), cuando la persona se relaja o medita y en general, de manera imprevista ante cualquier situación, sea o no estresante.
Hay personas que presentan ataques de pánico esperados (debido a un estresor), junto a ataques de pánico inesperados. En estos casos también se considera que hay un trastorno de pánico, debido a la presencia de ataques inesperados.
Muchas veces las personas con trastorno de pánico llegan a consulta con el psicólogo o psiquiatra luego de haberse sometido a varios exámenes médicos ante el temor de poseer alguna enfermedad cardiaca o neurológica. Una vez se descartan otras enfermedades, y por lo tanto se entiende no hay riesgo vital asociado a estas crisis, es usual que se haga la derivación hacia profesionales de la salud mental.

6. Agorafobia
La agorafobia es un miedo marcado e intenso ante la exposición real o anticipatoria frente a distintas situaciones donde surgen pensamientos como que algo terrible podría suceder, es difícil escapar de este lugar, no dispondré de ayuda si me viene un ataque o ante síntomas incapacitantes o embarazosos (por ejemplo temor a desmayarse, miedo a caerse en ancianos, temor a presentar un malestar gástrico, entre otros).
Surge una evitación activa, es decir, la persona evita o minimiza el contacto con las situaciones que provocan temor, por ejemplo evita el uso del transporte público, pide comida a domicilio, etc. A veces la compañía de una persona de confianza ayuda a esta persona a hacer frente a las situaciones temidas.
El miedo que se experimenta puede variar según la proximidad de la situación temida, pudiendo presentarse síntomas ansiosos o incluso crisis de pánico.
Es bastante común la comorbilidad de la agorafobia con otros trastornos ansiosos, como la ansiedad generalizada y el trastorno de pánico, además de trastorno por estrés post traumático, depresión, alcoholismo, abuso de medicamentos sedantes, entre otros.
Las formas más severas de agorafobia motivan a las personas a permanecer totalmente confinadas en casa, dependiendo de otros para las cosas más básicas.

Los síntomas son miedo intenso y desproporcionado ante dos o más de las siguientes situaciones:
1- Uso del transporte público.
2- Estar en espacios abiertos, como estacionamientos, supermercados o puentes.
3- Estar en sitios cerrados como tiendas, cine, escuela.
4- Hace cola o estar al medio de una multitud.
5- Estar fuera de casa solo.

El individuo teme o evita estas situaciones debido a la idea de que escapar podría ser difícil o podría no disponer de ayuda si aparecen síntomas tipo pánico u otros síntomas incapacitantes. Hay ansiedad y evitación continua de estas situaciones, produciendose un deterioro personal, social y laboral/educacional significativos.

7. Trastorno de ansiedad generalizada
Ansiedad y preocupación excesiva (anticipación) en la mayoría de los días por al menos 6 meses que ocurre en distintas áreas y actividades. Para la persona es difícil controlar la preocupación, teniendo al menos 3 de los siguientes síntomas:

1. Inquietud y nerviosismo
2. Fatiga
3. Desconcentración o quedarse con la mente en blanco.
4. Irritabilidad.
5. Tensión muscular - contracturas
6. Problemas de sueño (dificultad para dormirse, para mantener el sueño o sueño inquieto e insatisfactorio).

Estos síntomas generan mucho malestar y deterioro en distintas áreas de la vida de la persona, dificultando el trabajo y los estudios, al bajar la capacidad para concentrarse en las tareas, al tiempo que las continuas preocupaciones en temas como la seguridad de los seres queridos, las finanzas, la salud o la posibilidad de alguna desgracia afectan de manera significativa la vida familiar y social.
A nivel corporal surgen temblores, contracciones nerviosas, inestabilidad, molestias musculares (contractura), sudoración, náuseas, dolor abdominal, dolores de cabeza frecuentes, entre otros.

Comorbilidad de los trastornos ansiosos en general
En los trastornos ansiosos es muy frecuente que haya comorbilidad, es decir, la presencia de más de un trastorno de salud mental. Los trastornos más frecuentes que acompañan a los trastornos ansiosos son la depresión, la bipolaridad, los trastornos de personalidad, las adicciones, entre otros.

Sobre mí
Mi nombre es Milenka Ubilla, psicóloga clínica. Mi objetivo es difundir información en torno a la salud mental, centrándome en la depresión, la ansiedad y el trauma, además de temas relativos a la creatividad. Si deseas saber más de mí puedes visitar https://www.milenkaubilla.com/p/psicoterapia.html
o escribir a milenkaubilla@gmail.com


Aviso
Este espacio tiene fines informativos. Ningún contenido aquí expuesto reemplaza a la psicoterapia ni debe utilizarse como diagnóstico psicológico.
Si esta teniendo alguna dificultad de salud mental, sugiero pedir ayuda en el centro de salud, hospital o clínica disponible.
Ante emergencias psicológicas con riesgo vital, crisis de angustia, trauma, alucinaciones o pérdida de juicio acudir de manera inmediata al servicio de urgencias de su centro de salud.

En Chile:
Asistir al servicio de urgencias de su CESFAM (SAR), Hospital o Clínica disponible.
600 360 7777 Fono “Salud responde”, orientación y primera ayuda psicológica, funciona 24/7, las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
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147 “Fono niños” de Carabineros, para denunciar delitos contra niños y adolescentes, maltrato o situaciones de peligro inminente. Se recibirá orientación y de ser necesario se acudirá en auxilio del menor para proteger su seguridad e integridad. Funciona 24/7.
*4141 “Línea no estas sólo” del Minsal, consistente en una atención psicológica gratuita y confidencial para crisis de salud mental donde hay riesgo de atentar contra la propia vida. Funciona 24/7.
1412 Fono de orientación ante el consumo de sustancias del Senda. Funciona 24/7.
1455 Fono de orientación y ayuda para mujeres víctimas o testigos de violencia de género, tanto física como psicológica. Servicio gratuito, confidencial y gestionado por el Sernam, disponible de lunes a domingo, de 08:00 a 00:00 horas, incluyendo festivos.

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